deporte

Hoy os traigo el sexto post de la saga contándote las claves que me hicieron curar la fibromialgia y que sirven para otras muchas dolencias. Si acabas de llegar puedes leer los post anteriores aquí:

Estamos hartas de oir hablar de los beneficios del deporte y la actividad, pero ¿eres realmente una persona activa en este sentido? Hasta que hice mi cambio de vida y hábitos había sido una persona muy activa, pero otros niveles, en el trabajo, en la vida social, en los compromisos con otros o con asociaciones… pero mi lado deportivo estaba dormido, la verdad es que me cansaba tanto todo lo demás que no tenía ganas de nada y ya, si hablamos del tiempo en el que empecé a sufrir los síntomas de la fibromialgia de un modo atroz, ni hablamos, ya que la fatiga, la falta de sueño y el dolor no me lo permitían, bueno, más que eso, es que yo me refugiaba en ellos para no moverme, era la “excusa” perfecta.

Entrecomillo excusa porque realmente los síntomas eran reales y no me permitían vivir con normalidad, pero también es cierto, que luego empecé a esforzarme un poco y de dar un par de clases de pilates a la semana, que es como comencé, pasé a ir al gimnasio 4-5 veces en semana y cuando no iba, me daba caminatas, y así fue como conseguí ir mejorando.

¿Te has parado a pensar los beneficios que puede reportarte a ti particularmente?

  • Te ayuda a liberar la mente de los problemas.
  • Fortalece tus huesos y tus músculos.
  • Libera endorfinas y eso hace que tu estado de ánimo mejore.
  • Ayuda a liberar toxinas a través del sudor y la piel. Así como ayuda a movilizar los órganos de depuración.
  • Reduce el estrés, la ansiedad y la depresión. Más aún si te ejercitas en grupo.
  • Te ayuda a relacionarte con otras personas.
  • Ayuda a mantener el peso corporal.
  • Mejora la autoestima.

Y muchos más, pero éstos son especiales para ti.

Te puedo asegurar que si te pones en marcha notarás grandes resultados en ti y en tu enfermedad.

Así que busca una actividad que te motive: andar, ir al gimnasio, trotar, zumba, pilates, yoga, lo que sea, pero tiene que ser que te guste para que no desfallezcas y dejes de hacerlo. BUSCA TU MOTIVACIÓN.

Quiero que sepas que te entiendo, no tienes fuerzas ni ganas para arrancar y mucho menos para gastar la poca energía que te queda en hacer deporte, y si te sirve de consuelo, yo pensaba lo mismo que tú. Pero a la larga me di cuenta de lo equivocada que estaba.

Al principio es duro, no te lo voy a negar, pero luego el movilizar tus músculos, liberar estrés, pensar en otras cosas, estar entretenida, hacer nuevas amistades, te van a aportar un chute de energía extra, sólo tienes que ser paciente y constante.

 Así que cálzate las zapatillas de la felicidad y mucho ánimo.

Entonces… ¿qué me dices? ¿Te marcas un objetivo con respecto a la actividad?

Si tienes alguna duda, ya sabes, pregunta lo que necesites.

Si te ha gustado, por favor comparte.

Deja tus comentarios, me encantará leerte.

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Un besazo

Sandra