Di adiós a las migrañas

Hoy estreno una nueva sección de colaboraciones en Vitalizacción. La vida me está conectando con personas que tienen la misma visión de la salud muy similar a la mía y eso es maravilloso.

Conocí a Séfora porque leyó una entrevista mía y me quiso entrevistar. Cuando miré su web y su historia me pareció que no podía perder la oportunidad de entrevistarla yo a ella y que se conociera su historia, una gran historia de superación.

Vamos con la entrevista que seguro que os gusta tanto como a mi:

¿Cuándo empezaste tú a sufrir migrañas?

Como casi todo el mundo, aunque hay excepciones, comencé en la adolescencia. Los típicos dolores de cabeza en el colegio, que te dejan en casa sin poder moverte y conforme fue avanzando mi vida, los años y las responsabilidades y mis preocupaciones pues estas fueron en aumento. Hasta llegar a un punto crítico cuando estaba en la universidad, en las que podía tener 3 a la semana incapacitantes. De esas de bajar persiana en la habitación y quedarse catatónico durante 24 horas.

¿Qué hacías durante esa época en que consistían los tratamientos que te ofrecían o que tú conocías en esos años?

Pues en ese momento no fui a médicos especializados, pero básicamente analgesia. Tomaba medicamentos que me quitaban el dolor.

Había un día que me lo quitaban, tres que no, y tomaba muchísimos medicamentos. Yo de hecho tengo un artículo en mi blog que se llama: “Mi bolso es un botiquín”. Yo llevaba el bolso lleno de pastillitas de colores que no me acababan de hacer efecto del todo.

¿Y cuánto hace que no sufres migrañas?

Ahora mismo 10 años. 10 años ya. Cuando se lo explico a la gente no se lo cree. Me dicen que es un milagro. No es un milagro es mucho trabajo.

Así es, porque la gente suele pensar que esto se cambia de un día para otro. ¿Verdad?

No, no. Hay detrás un gran trabajo personal muy grande.

¿Nos puedes que técnica fue las que tú utilizaste para dejar atrás las migrañas?

Pues en mi caso el punto de inflexión que desembocó todo esto fue un efecto secundario de un medicamento que acabó conmigo en el hospital y ese día yo decidí que quería ser feliz. No tenía absolutamente ni idea de que las migrañas podían curarse. Mi objetivo era buscar la felicidad. Porque en ese momento estaba totalmente incapacitada y dolorida. Tenía dolores de espalda, de estómago, de cabeza…Y mi vida dependía de si ese día tenía migraña o no. Entonces buscando esa felicidad empecé a hacer cambios en mi vida. Yo empecé a leer muchos libros, soy muy ratita de biblioteca. Iba a las bibliotecas de medicina y de todos los campos. Y yo leía: “el yoga es muy beneficioso” . Pues ahí que me ponía yo a practicar yoga. Dejar el azúcar es también beneficioso y otros cambios alimentarios también los iba implementando yo en mi vida. Hacía de mi cuerpo como si fuera un laboratorio. Si estos cambios funcionaban, los conservaba, y sino pues iba probando otros. Así a lo largo de varios meses. Yo siempre perseguía la felicidad, el equilibrio. Quería encontrarme mejor de cómo estaba. Hasta un día, sin saber que se podía, como ya te he comentado, y sin ser muy consciente de ello me di cuenta de que mis migrañas habían desaparecido. Y ya nunca más han vuelto.

¿Qué recomendarías a alguien que se encuentra ahora mismo en una fase aguda?

Pues precisamente la recomendación opuesta a la que se suele dar, que es la evitación.

Normalmente te dicen que evites las grasas, el chocolate, el vino, las situaciones que te estresan…y en mi caso todo eso no funciona, como sabrán todos los que nos leen y tienen migraña, no funciona. Entonces las cosas, o personas o lugares a evitar van en aumento. Y empecé a hacer todo lo contrario: exponerme a esas situaciones. Cuando uno tiene migraña tienes una hipersensibilidad de manera que todo te puede llegar a desembocar una migraña y acabas recluyéndote y evitando esas situaciones o alimentos. Yo lo que hacía era pues exponerme a ellos. Exponerme con herramientas, obviamente. Utilizando técnicas de meditación, con conocimiento acerca de la biología del dolor…y todo eso me permitió irle perdiendo el miedo a todo eso que me generaba migraña e ir como ganando batallas. Lo que yo recomiendo especialmente es que busquen a alguien que ya haya recorrido ese camino, porque cuando tú quieres escalar una montaña muy grande va muy bien tener un sherpa que ya haya escalado esa montaña y que te lleve de la mano y que te diga: “por aquí no, ten cuidado aquí”. Y te vaya indicando en cada campamento base que hay que parar, coger aire e ir probando cosas nuevas. Y cambiar, cambiar y cambiar.

Séfora, tu tienes un libro en el que hablas sobre todo esto, ¿verdad?

Si, he publicado un ebook, Con mi experiencia personal y un programa trimestral con herramientas semanales para que otras personas puedan hacer aquello que yo ya he hecho. Y de hecho yo he conocido a más personas como tú, que también te has curado de migraña y además de fibromialgia. Y esas personas han hecho lo mismo que nosotras, ya que todo el mundo recorre el mismo camino.

Entonces tu lo que haces en el ebook es ponerlo clarificado y por pasos entiendo.

Si, semana a semana. Cada semana hay un cambio físico y un cambio mental que tienen que acometer. Es como una excusa para ir enseñando las herramientas, que deben conocer para la curación. Es un programa de tres meses en donde se va avanzando, cada vez aumenta más la dificultad con respecto a la alimentación, el ejercicio, las relaciones personales con los demás y con uno mismo.

Que bien Séfora que nos pongas las cosas fáciles y para todas aquellas personas que están sufriendo migrañas. ¿Habría algún consejo que tu darías a nivel preventivo? Algunas claves para acabar un poquito.

A nivel preventivo pues perder el miedo. Lo que decía antes, dejar de protegerse, perdonar a los demás a uno mismo y no ver el mundo como una batalla en la que hay que ganar o perder. Son cosas que yo cambié y que enseguida me dieron resultados. Dejar de ser tan exigente con uno mismo y con los demás. Esa es la mejor prevención.

Estoy de acuerdo de nuevo contigo. ¿No sé si quieres decir alguna otra cosa para que no se nos quede en el tintero, Séfora?

Que sigan leyendo mucho, aprendiendo porque se puede salir de la migraña. No es algo crónico, ni para toda la vida ni hereditario. Es un síndrome que se puede dejar atrás.

Desde aquí quiero agradecer a Séfora de nuevo por compartir su conocimiento y misión con nosotras y te invito a que visites su web www.seforabermudez.com donde encontrarás muchísima información concreta sobre esta dolencia, que es una señal que te pone la vida para que aprendas algo. Te está hablando, escúchala, pero no lo hagas sola. Hazlo de mano de alguien que te comprende y sabe por lo que estás pasando.

Un besazo

Sandra González Murga

Soy Sandra, trabajo con personas con fibromialgia a recuperar su salud, su vida y su alegría con un método propio, a través del cuál te ofrezco las herramientas necesarias para ganar al dolor, en todos los sitios en los que esté. Puedes descargar gratis mi "Menú diario para ganar a la Fibromialgia" para nutrir tu cuerpo y tu salud.

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