Hola valiente, hoy quiero hablarte sobre un tema que seguro te va a resultar tristemente familiar. Quiero enseñarte las bases para que no te sientas sola sufriendo fibromialgia.

Es esa sensación de soledad que te embarga cuando empiezas a darte cuenta que: las personas más cercanas, aquellas por las que tú lo has dado todo, no te comprenden, no te entienden y a veces, hasta parece que no creen tu dolor y tu angustia.

¿Verdad que te pasa? ¿Por qué ocurre esto? 

  • Tú que siempre has estado ahí cuando te necesitaban, tú que lo has hecho todo por los demás y ahora que los necesitas, te sientes sola y desamparada. 
  • Tú que antes te apuntabas a “un bombardeo”, ahora cuando dices que no puedes con tu alma, te miran con cara de desaprobación o reproche.
  • A ti, que te se sobraba la energía para comerte el mundo si era necesario, ahora cuando dices que hagan algo por ti, te sientes culpable y percibes que a los demás les sienta mal.

Siento muchísimo por lo que estás pasando, lo siento de verdad, porque yo he estado justo ahí, donde tú te encuentras en este momento. Con un diagnóstico de fibromialgia, pero sin saber qué hacer.

Lo que quiero es que sepas que no estás sola, yo estoy aquí para acompañarte y para que entiendas algunas cosas. Y tu familia y amigos, aunque te parezcan que no está a tu lado, también lo están.

Es duro, muy duro, sufrir hasta el punto en que se sufre con la fibromialgia, pero se puede cambiar, te lo aseguro. Sólo hay una cosa importantísima que hacer: ABRIR LA MENTE Y EL CORAZÓN Y SALIR DE LAS LAMENTACIONES.

Sé que te puede parecer una ofensa que te diga esto, a mi también me lo parecía cuando empecé a leer otros planteamientos no tradicionales sobre la enfermedad. Pero es necesario que salgas de la espiral para conseguir tu meta: DEJAR DE SUFRIR Y RECUPERAR TU PODER.

Y ahora te voy a contar algunas de las fórmulas que van a hacer que te sientas mejor poco a poco. Volvamos a los 3 puntos iniciales y los vamos a desglosar uno por uno.

Tú que siempre has estado ahí cuando te necesitaban, tú que lo has hecho todo por los demás y ahora que los necesitas te sientes sola y desamparada. 

La fibromialgia es un grito de tu alma para que te escuches, para que te prestes atención, para que te quieras y te dediques el tiempo que sea necesario a TI.

Empieza a hacer cosas que te motiven, que te gusten, date mimos, cuídate por dentro y por fuera, no tienes que hacer todas estas cosas sola, si alguien quiere apuntarse, es bienvenido/a, pero si no hay nadie que te acompañe, hazlo sola.

Cuando seas capaz de mirar por ti al 100% esa sensación de soledad desaparecerá: TE LO ASEGURO. ¿Y sabes lo mejor? Te convertirás en un imán y las personas querrán estar a tu lado siempre.

Tú que antes te apuntabas a “un bombardeo”, ahora cuando dices que no puedes con tu alma, te miran con cara de desaprobación o reproche.

Cierto es que las personas nos mal acostumbramos siempre a lo bueno, y si algunos/as amigos/as y familiares se habían acostumbrado a que estuvieras siempre para ellos, acompañándolos para todo, es posible que ahora te echen en cara que no estés. NO SE LO TENGAS EN CUENTA. NO CEDAS TU PODER. 

Simplemente están actuando en base al miedo y como les dicta su Ego. Pero tú tienes que estar por encima de eso. TIENES QUE APRENDER A DECIR NO SIN SENTIRTE CULPABLE. ¿Cómo se consigue? Sólo hay una manera: CON PRÁCTICA. 

  • Si te apetece descansar: descansa.
  • Si te apetece dormir: duerme.
  • Si te apetece leer: lee.
  • Si te apetece pasear: pasea.
  • Si no quieres salir: no salgas.
  • Y así sucesivamente.

La cuestión no es hacer sentir mal a los demás. Simplemente di “NO ME APETECE” Y NO TE JUSTIFIQUES POR ELLO.

Si te justificas, estás abriendo la posibilidad a que te intenten convencer y si al final te convencen y haces aquello que no quieres, te sentirás mal.

A tí que te se sobraba la energía para comerte el mundo si era necesario, ahora cuando dices que hagan algo por ti, te sientes culpable y percibes que a los demás les sienta mal.

Me has leído bien, he dicho “percibes” y es que muchas veces tu peor juez eres tu misma. Esto nos pasa a la mayoría de personas que sufrimos fibromialgia.

A veces el afán de hacer las cosas perfectas y ser autosuficientes te lleva a sufrir y sentir que los demás no te ven suficientemente buena.

PERO NO ES ASÍ. Los demás están a tu lado porque te quieren y porque ya eres todo lo buena que tienes que ser, simplemente por el hecho de existir y por ser como eres. NO TE EXIJAS TANTO. 

NO ES MALO PEDIR AYUDA. Repite conmigo “TENGO DERECHO A PEDIR AYUDA Y SOY DIGNA DE MERECERLA”. Repite este mantra las veces que sean necesarias hasta que no te sientas culpable cuando pidas a los demás que hagan cosas por ti.

Espero que mis palabras te ayuden y te sientas un poco más acompañada. Pero sobre todo, si quieres resultados pon estos consejos en práctica, porque con la práctica dan unos resultados increíbles.

Por cierto ¿Leíste mi post anterior? 

Fibromialgia vs Vivir el presente y alcanzar la plenitud

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Y si lo que quieres es un tratamiento individualizado en el qué vayamos de la mano en tu proceso de autoacuración. Ponte en contacto conmigo, estaré encantada de ayudarte.

Te mando un beso enorme.

Sandra González Murga

Soy Sandra, trabajo con personas con fibromialgia a recuperar su salud, su vida y su alegría con un método propio, a través del cuál te ofrezco las herramientas necesarias para ganar al dolor, en todos los sitios en los que esté. Puedes descargar gratis mi "Menú diario para ganar a la Fibromialgia" para nutrir tu cuerpo y tu salud.

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