(foto de Vitonica)

Muchas de las personas que pasan por mi consulta son intolerantes a varios alimentos o necesitan cambiar algunos hábitos en su alimentación, principalmente por salud, pero también por estética, ya que tomar determinados alimentos nos hace hincharnos.

La mayoría de ellas coinciden en lo mismo, creen que no serán capaces de eliminar ciertos alimentos de su dieta o ciertos hábitos. ¡El miedo a lo “desconocido” y a salir de la zona de confort!

Por más que intento explicar que los días duros solo son los primeros y que luego de forma natural hay cosas que dejaran de parecerles ”comida” porque les sientan mal y si vuelven a tomarlas tras un tiempo de no probarlas lo notarán con mucha más fuerza, me siguen mirando con cara de incredulidad.

Mi consejo ante estas situaciones siempre es el mismo:

Ante todo, POSITIVISMO, ¡sí! y con letras mayúsculas. Piensa que todos los cambios que tienes que hacer son para que te sientas mucho mejor, para ganar en salud, para conseguir tus objetivos ¿Puede haber algo mejor?

Por otro lado, hay que perder en miedo a los cambios, sólo son hábitos y ya está más que demostrado y hay teorías sobre ello, que sólo se necesitan 21 días para conseguir cambiarlos. ¿Qué son 21 días? Tres semanitas de nada, que se habrán pasado cuando quieras darte cuenta.

¿Y sabes lo mejor? Cuando vas superando cada día sin tomar lo que te has propuesto, empieza a crecer el ti el empoderamiento, tu autoestima sube, y la energía fluye mejor, lo que hace que tengas una sensación de bienestar inmejorable.

Por último algo muy importante, hay que ser constantes, no es bueno decir… bueno… por un día no pasa nada… porque si, tú cuerpo reaccionará ante algo que no quiere o no le sienta bien y luego vendrán los tan detestados síntomas: dolor de barriga, de cabeza, gases, etc. Pero es que además, ese subidón de moral del que te hablaba antes se convertirá en un sentimiento de culpabilidad, que te llevará a volver a entrar en la espiral.

Ahora sí, siempre hablo de la flexibilidad, si la ansiedad que te supone el no comer algo va a ser peor que pasar esos segundos de necesidad de comerlo, hazlo, porque no hay nada peor sentirse frustrado, eso sí, debes contar con que puede pasarte lo que comentaba en el párrafo anterior.

Y como todo en esta vida y en muchos casos, la salud, consiste en tomar decisiones y eso marca el resto del camino. Así que si uno quiere cambiar de hábitos puede, sólo hay que tener la motivación necesaria.

Yo te animo a qué marques esos objetivos, te pongas metas realistas y vayas a por todas, tu salud te lo agradecerá. Si yo pude conseguirlo, cualquiera puede!!!

Un besazo y ya sabes, si te gustado da “me gusta”, comparte y/o suscríbete al blog.

Sandra González Murga

Soy Sandra, ayudo a personas con fibromialgia a recuperar su vida y su alegría, a través de coaching emocional, nutricional y desarrollo personal. Puedes descargar gratis mi "Menú diario para ganar a la Fibromialgia" para nutrir tu cuerpo y tu salud.

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